Tío Claus nos visita

 

-¡viva, nos visitara el tío Claus!-, bastaron esas felices palabras de los niños para que Erick Villarreal se descompusiera y estuviera todo el día en estado critico, -¿Por qué, señor?- , Claus era el hermano de su mujer, un tipo alegre pero con un gran defecto, lo sabia todo, según el no existía en el mundo una disciplina que no hubiera practicado, un cerro que no hubiese escalado, o un arte que no dominara, - “Erick, tú sabes que los niños lo adoran, además siempre trae cosas y no es malo con los chicos”- le argumentaba cada vez que Villarreal tenia que luchar contra sus deseos de no ver mas a Claus, -“mujer, sabes que no tengo inconveniente en que tú hermano vea a los niños y a ti, pero siempre que nos visita cuando estoy en casa, siempre nos deja en vergüenza, ¿no recuerdas cuando vino el otoño pasado y  dijo delante de Vladimir que el podía esculpir ¡100 veces mejor que el y en la mitad del tiempo!, o la vez que conto que gano un premio de ciclismo en el tour de Paris, cuando nunca a estado en Paris, y esas solo por nombrar las más suaves”-, en efecto Claus era un mitómano con complejo de superioridad, pero eso era lo que a los niños les fascinaba, para ellos su tío Claus era capaz de ir al cielo y volver en un segundo, o de quitarle el trono a Neptuno, todo lo podía y ellos lo admiraban m{as que a su padre, quizá eso era lo que más le dolía a Erick Villarreal, el nunca haber podido ser un héroe para sus hijos, mientras que ese mentiroso engreído según le llamaba podía cumplir el sueño de sus hijos, -pero en fin… ¿Cuándo llega?-, -para el carnaval de invierno amor-, -“¡el carnaval!-”, esta era la oportunidad esperada, la oportunidad de desnudar a ese farsante delante de todo el pueblo y demostrarle a sus hijos que Claus era solo un pelafustán engañador.

Llego el día de la visita, los niños estaban ansiosos de ver a su tío preferido y de recibir la montaña de regalos que Claus traía para todos, de hecho el sobrenombre más reconocido era el de “santa Claus”, cosa que tampoco le gustaba a Erick, pero en esta visita Erick no se mostro molesto, parecía más bien como si el también esperara a Claus con alegría infantil, aunque en realidad lo único que quería era ver como reaccionaba al enterarse de que estaba inscrito en uno de los concursos m{as grandiosos del festival “la caza de el cóndor Huairamapu”, era sabido por todo el pueblo que en lo alto de la montaña del trébol, en las cuevas más oscuras vivía un cóndor gigante al que bautizaron de Huairamapu, la mayoría del pueblo decía que Huairamapu comía carne y también humana, Erick ni siquiera creía en la existencia de Huairamapu, pero ese concurso le daría la oportunidad de ver a Claus escalando la montaña del trébol, en la que muy pocos habían alcanzado la sima, y los pocos que la alcanzaron volvían casi muertos, -“…ahora te quiero ver…”-, se repetía y casi podía deleitarse con la humillación de Claus. El tío llego y saludo a todos con amabilidad, a todos les traía regalos y sobre todo a los niños que lo abrazaron y jugaron con el hasta cansarse, -“tenemos que ir al carnaval Claus, es lo máximo”-, le repetían una y otra vez los sobrinitos, el les decía que si a todo y disfrutaba de sus cariño

La hora de la cena llego y Erick estaba como ahogado por contarle a Claus sobre Huairamapu y el concurso del carnaval, pero Claus no paraba de hablar sobre sus viajes al desierto y como había tenido que escapar de unos musulmanes locos y cosas por el estilo, su hermana reía, los niños escuchaban embobados y Erick solo pedía que callase cinco minutos para poder tender su trampa, “¿pero a que te dedicas ahora hermano”?-, pregunto la esposa de Erick,         -“bueno, en realidad ahora soy cazador de criaturas extrañas”-, fue como si el cielo se abriera ante los ojos de Erick, todo era dado para que su funa fuera un éxito total, no permitió que Claus terminara y comenzó a contarle la historia de Huairamapu el cóndor gigante le dijo que nunca nadie pudo cazarlo y que solo hombres entendidos en el tema de criaturas extrañas pudieron verlo una vez, Claus se puso de pie y les dijo a los niños y a la familia que el mañana en el carnaval lo cazaría e incluso llegaría volando sobre su lomo, los ojos de los niños brillaron y los de Erick también, claro que con sus diferencias, mientras los ojos de los niños brillaban de esperanza, los de Villarreal mostraban burlona alegría, de solo imaginar la humillación que Claus tendría que vivir,-la esposa se levanto y mirando a Erick con cara de verdugo se disculpo y explico que necesitaba conversar un momento con Erick. Erick sabia que cuando su esposa hacia eso era por que recibiría un regaño grandioso,-¡”eres un tonto, sabes que esas son mentiras y quieres burlarte de mi hermano cosa que no permitiré”!-, Erick le explico a su mujer que no era eso, solo quería que los niños vieran como su tío escalaba esa difícil montaña y que Claus pudiera ver la naturaleza del pueblo, -sabes, que no te creo, si es verdad lo que dices acompáñalo-, no le quedo otra, aún así no le desmotivo el hecho de que con o sin él Claus seria humillado y sus hijos se darían cuenta que este tío era solo un chanta más:

El día llego y Claus con Erick, estaban inscritos en la búsqueda de el cóndor gigante, además de otros competidores, Claus había comenzado a hablar sobre el día que casi cazo un lagarto en la selva, y solo fue por su benevolencia que la bestia pudo escapar de sus brazos asesinos, todos estaban impresionados y la mayoría creía que este podía ser el año en que Huairamapu podía ser cazado. Además de la tradición, existía un suculento premio en oro que nunca se había cobrado y cada año crecía mas, el hecho era que ya alcanzaba por lo menos unos cuatro kilos de joyas, eso era mucho dinero, que se alcanzaba con las donaciones de los alcaldes del pueblo.

El carnaval comenzó y también la competencia. Las reglas eran simples, el primer grupo que trajera al menos una pluma gigante ganaba, pero si alguien traía a Huairamapu ganaría el premio mayor, los cuatro kilos de joyas, Claus y Erick comenzaron a subir mientras la familia abajo gritaba vítores y alientos para el tío Claus, lo que le cayo como sacos de cemento a Erick, pero le bastaba saber que pronto Claus dejaría la misión y sus hijos sabrían por fin que no podía saber ni hacer todo como el decía. La primera parte era simple y ambos subieron sin problema, Erick a su favor tenia varios años de cerrero pero Claus según decía podía conquistar cualquier sima con su entrenamiento militar y sus años de la practica incansable de antiquísimos secretos chinos de concentración, que le bloqueaban el sentido de frio y del dolor, llevaban una hora de ascenso y de pronto el cielo se nublo de manera muy tupida, y Erick supo que llovería, pero Claus seguía subiendo y decía que nada sucedería, ya que las nubes del norte soplaban en grado suroeste y el color de las nubes era un negro verdoso por lo cual la lluvia no caería de manera inmediata sino paulatinamente y no les llegaría a afectar a ellos, esa forma falsamente sabionda era la que podría a Erick pero ya llegaría la hora de desnudar al farsante, tan pronto dejo de pensar en la venganza se largo a llover, Claus se hizo el desentendido y Erick se quejaba, pero pronto se le ocurrió una idea y le dijo a Claus:              -“bajemos se hace tarde, además nunca encontraremos ese pájaro”- , Claus no podía soportar la idea de fallar sobre todo delante de sus sobrinos que lo idolatraban, -“no, aún no”- dijo y quiso seguir subiendo, Erick, lo miro y le dijo que bajaría y era problema de él si seguía subiendo, a Claus no le importo, pero de repente mientras subía callo a una cueva, Erick sabia que no podía dejarlo solo y que debía rescatarlo, entonces corrió hasta el orificio y vio con horror que Claus no estaba y que aquel hoyo no tenia fin, en un pensamiento que nunca creyó imaginar o sentir pensó que podía, no, que debía tirarse en la cueva y sin pensarlo dos veces se lanzo, comenzó a caer por una pista que no terminaba y de seguro esa misma ruta era la que su cuñado había pasado, se golpeo pero por fin callo en un pajonal tipo nido, Claus estaba tirado a unos metros, se arrastro a su lado y le pregunto como estaba, -“bien”- contesto -¿pero donde diablos estamos?- -“no se”-, le dijo Erick, pero algo imaginaba, quizá y tan solo quizás podrían haber dado en un lugar buscado por muchos años, un lugar en el que Erick nunca había creído y que ahora podía ser, en un momento echó un vistazo y se dio cuenta que aquel pajonal era en realidad un nido y descubrió con estupor los huesos de animales como ovejas o vacas, la mirada de Erick se clavo en la de un Claus que sudaba y sudaba;:-“¿tú crees, que pueda ser?”- le dijo a Claus y en un momento sintieron una mirada desde la oscuridad una mirada como la de un dragón, o la de un ser maravilloso y el único as de luz que penetraba el nido mostro el contorno de la figurara de un cóndor gigante de casi 7 metros de alto:-¡Huairamapu!- dijeron a coro y el enorme cóndor abriendo sus alas dio un grito de guerra, ellos se pusieron de pie y comenzaron a correr sin saber como escapar, pero Huairamapu de un solo golpe los subió en el lomo y rompió las murallas de la cueva y alzo un vuelo infinito, Claus se desmayo y Erick que no le faltaban ganas, se hizo de tripas corazón y se aferro de una pluma de la gigantesca ave símbolo de patria olvidada, abajo en el carnaval todos los derrotados participantes de la caza del cóndor ya habían llegado menos Erick y Claus, la mujer de Erick preocupada trato de encontrarlos o de que los encontraran, nada, ya muy preocupada llamo a la policía , en eso estaba cuando todo el carnaval miro al cielo y en una mezcla de espanto, alegría y extrañeza vieron la figura de un  ave gigante, -“¡es Huairamapu!”- dijo una voz y todas comenzaron a mezclarse a correr y otros a sacar fotos, los niños supieron en un instante que Claus y su padre lo habían encontrado y bailaban gritando de felicidad, la mujer de Erick también supo lo mismo pero la reacción fue otra, -¡mátenlo, maten al cóndor!- les exigió a la policía que comenzó una ráfaga de balas, los niños comenzaron a llorar y gritar que no lo hicieran y el alcalde ordeno que se detuviera el fuego, la policía obedeció de inmediato el cóndor se detuvo en medio del carnaval y entrego desde su lomo a dos hombres, la mujer corrió y abrazo a Erick los niños corrieron y la abrazaron a el y a su tío que estaba desmayado, todo el carnaval vio la imagen y se respiraba un respeto muy grande un escena casi sacada de cuentos medievales, luego de entregarlos Huairamapu voló y se perdió en el cielo.

Un año después Erick y Claus ya eran leyenda y alrededor de ellos se tejían historia fantásticas y maravillosas, eran los nuevos héroes del pueblo, esto logro que la vanidad de Claus se elevara al nivel de un Dios y ahora era más vanidoso que nunca, pero a Erick ya no le importaba porque, por fin logro lo que quería, ser un héroe para sus hijos.    

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max sebastian
max sebastian dijo:
27/05/2011 a las 10:46 PM

ooooo jenial primito esta super bueno no me aburri para nada  super weno te extraño muxo ekiero SEBASTIAN tu hermano de espiritu , sangre y infancia

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Acerca de kreavid ben torah

Un errante de los caminos hijo de la Torah Músico de letras, gitano quizá en alguna vida Un buscador de la eterna verdad Te amo y en eso estamos a mano :)

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